Parábola de la Vida 5 \”El Farol y la Serpiente\”
Había llegado la noche y Louis Cohn, un adolescente de Chicago, estaba jugando a los dados en un establo, con otros jóvenes. Mientras los dados caían los muchachos se tocaban la billetera, pues el juego no era por diversión, sino que jugaban por dinero. El lugar y la hora elegida eran éstos porque las leyes prohibían y castigaban este tipo de juego, por lo tanto con un pequeño farol les alcanzaba para sus apuestas. \n\nEra el 8 de Octubre de 1871, en la ciudad de Chicago, Estados Unidos; cuando de pronto, en medio de la noche el grito de ¡¡fuego, fuego!! provocó pánico en toda la población. El resultado fue la destrucción de toda la ciudad por el incendio, causando la muerte de 300 personas. ¿Cuál fue la causa? Todo comenzó en un establo, cuando Louis Cohn, durante su juego derribó accidentalmente el farol, el cual prendió fuego a la paja... propagándose de manera incontrolable a través de esta ciudad, que en su mayor parte estaba construida en madera. LA DESTRUCCIÓN DE TODA UNA CIUDAD MAS LA MUERTE DE 300 PERSONAS POR UN PEQUEÑO FAROL En verdad... ¡¡cuan grande incendio provoca un pequeño fuego!! \n\nEsta lamentable historia tiene un paralelo sorprendente con lo ocurrido en un pequeño lugar del planeta. Era un jardín donde estaban los mejores y más deliciosos frutos jamás imaginados. Un día, allí, en medio de ese huerto, había una mujer que estaba mirando un árbol especial, era el único árbol del cual ella sabía que no podía comer, era el árbol prohibido por Dios. En ese momento, apareció una simpática serpiente, que no era sino Satanás con un disfraz muy ingenioso, y tuvo una conversación con Eva. Fue algo breve, fueron palabras convincentes que elevaron el concepto que la mujer tenía de sí misma y bajaron el concepto que tenía de Dios. Sólo unos minutos, apenas una charla casual, algunas palabras de un curioso animal que hablaba... y la mujer vio, codició, tomó y compartió con Adán del fruto que Dios había dicho que no tomara. ¿El resultado? “el pecado entró al mundo y por el pecado la muerte” . La consecuencia de unas palabras, en un pequeño lugar del planeta... trajo la condenación a toda la humanidad... Sí, ya sea en un establo maloliente o en un huerto de delicias ¡¡cuan grande incendio provoca un pequeño fuego!! \n\nDios ha puesto en nuestro cuerpo un pequeño farol que es la lengua. Esta pequeña lámpara puede ser de estímulo y bendición, trayendo luz al que está desorientado y calor al abatido... pero si la usamos mal puede ocasionar una gran destrucción. Esto lo vemos continuamente en los medios masivos de comunicación; pues la popularidad de personajes públicos varía entre elevados picos y profundos abismos, dependiendo del uso de la lengua de los críticos y adversarios. \n\nHay niños que transitan por la vida con complejos de culpa y siendo emocionalmente inválidos por el mal uso que hicieron sus padres de este pequeño miembro, repitiendo palabras de desprecio hacia sus propios hijos. Y la experiencia de muchos de nosotros es lamentarnos por aquello que no debimos haber dicho. ¡Cuantas amistades han sido destruidas por el mal uso de la lengua! Bien decía Salomón “el chismoso aparta a los mejores amigos” y “Sin leña se apaga el fuego, y donde no hay chismoso cesa la contienda” Prov. 26:20.\n\nNo hay duda que uno de los detonantes de un chisme es la ofensa. Leí una frase que encierra una gran verdad: “Las personas que más fácilmente se ofenden son las más ofensivas”. Un pastor de una iglesia les enseña a los líderes que ellos caminan con 2 baldes: uno de agua y otro de combustible.\n–“Ante una chispa en las relaciones interpersonales”- les dice- “ustedes deciden que balde van a usar. Si usan el del combustible (el chisme) terminará en un gran incendio; pero si usan el de agua (haciendo la paz) la pequeña chispa se apagará.” \n\nCuidemos nuestra pequeña lámpara... que sirva para alumbrar, no la descuidemos, pues puede ser la herramienta que la serpiente use para traer destrucción... Recordemos que nuestra lengua no sólo sirve para saborear una comida o cantar una canción ¡¡también puede quemar!!\n\nEfesios 4:29 “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca”\n\n\nArtículo publicado por el autor en la revista bimestral “La Lámpara”'