Perseverar Depende de Nosotros
Muchos deseamos superar nuestros defectos, acercándonos a Dios. Pero es indispensable nuestra voluntad de querer cambiar acompañada de acciones concretas, pero muchas veces no ponemos de nuestra parte para lograrlo.\n\nUn hombre fue a hablar con un predicador y le pidió que intercediera con Dios por él, para ver si así dejaba de pecar y lograba dejar la vida que llevaba. \n\nEl predicador al escucharlo le prometió orar por él y así lo hizo; más como al cabo de algún tiempo no paraba aquel hombre de quejarse de que seguía pecando y no le eran de provecho alguno aquellas oraciones, el predicador le dijo: \n\nVen, porque no me ayudas a levantar aquel costal que se le ha caído a esa mula. \n\nEl hombre cogió por un lado el costal y el predicador por el otro lado, y cuanto más tiraba el pecador para arriba, más tiraba el predicador para abajo: \n\n¿Cómo lo vamos a levantar de esta manera? Preguntó el hombre al predicador, si usted tira hacia abajo y yo hacia arriba. \n\nÉste contestándole le dijo: pues igual haces tú - respondió el predicador: cuando pido a Dios te levante de tus pecados, tú sigues tirando hacia abajo. \n\nAquí vemos un claro ejemplo de cómo nosotros debemos tener la voluntad de cambiar y ser determinantes y persistentes en el proceso de santificación. Tu voluntad y la mía se ven bendecidas con la oración constante que otros y nosotros mismos elevamos al Padre. Esta armadura nos protege de todo lo que el mundo en que vivimos nos ofrece. DIOS nos regaló la salvación valorémosla, logremos que cada día en nuestra vida sea mejor.\n\nComo nos dice la palabra en el Salmo 65:4-5. “Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, para que habite en tus atrios; seremos saciados del bien de tu casa, de tu santo templo. Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia, oh Dios de nuestra salvación, esperanza de todos los términos de la tierra, y de los más remotos confines del mar. Amén.'