¿Por Qué Adorar?
Vivía en aquel pueblo una mujer que tenía fama de pecadora. Cuando ella se enteró de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de alabastro lleno de perfume. Llorando se arrojó a los pies de Jesús, de manera que los bañaba en lágrimas. Luego se los secó con los cabellos; también se los besaba y se los ungía con el perfume. Lucas 7:37-38\n\n¿Por qué adorar? ¿Te has hecho alguna vez esa pregunta? ¿Por qué adoramos de la forma en que los hacemos? ¿Por qué pasamos tanto tiempo perfeccionando este arte? ¿Es esto lo que realmente se nos pide? ¿Qué tiene valor en el cielo?\n\nLa adoración es de suma importancia pues es una de las pocas cosas en la tierra en la que estamos tan involucrados que tiene un inmenso valor en toda la eternidad. Cada uno de nosotros ha sido diseñado para adorar y conectarse con nuestro magnífico Salvador, para traer nuestras vidas llenas de adoración como una ofrenda diaria. Lo único que necesitamos tener, para calificarnos como adoradores íntegros, es un corazón dispuesto y agradecido.\n\nHay muchas porciones de la Escritura acerca de música y canción que se relacionan con celebraciones majestuosas y la libertad que tenemos en Cristo como también muchas partes que nos invitan a LEVANTAR nuestras voces – a tomar una decisión para levantar nuestras manos, abrir nuestros corazones y traer canciones de adoración y alabanza, acción de gracias y entrega.\n\nPero asimismo hay innumerables porciones de la Escritura que nos hablan de la adoración que requiere mucho más que una hermosa canción del corazón.\n\nCuando el rey David, el más grande salmista – el hombre con el corazón de Dios, el imperfecto, el a veces vulnerable líder – habló en 2 Samuel 24:24 acerca del valor de una ofrenda de adoración, él tan sabiamente declaró, “porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada...”\n\nLa adoración que cuesta no es nada nuevo... en Lucas 7 encontramos aquella descripción de una “mujer pecadora” trayendo lo mejor que tenía, una ofrenda que le costaba, arriesgándolo todo por una oportunidad de honrar a su Señor.\n\nAbraham, obedeció inmediatamente al Señor cuando le pidió su más preciado tesoro – su amado hijo – y vino dispuesto a entregar ¡vaya que ofrenda costosa!\n\nLa viuda, que tan sacrificadamente dio todo lo que tenía... honrada en la Palabra por toda la eternidad por su anhelo de entregar su mejor regalo.\n\nEn los tiempos en que tú y yo vivimos, la tecnología permite hacernos tan “profesionales” al momento de cantar canciones, grabar discos, explorar creatividad, ministrar a la iglesia...todo lo cual es poderoso sólo cuando se hace con una intención honorable.\n\nSin embargo, tienes que recordar que la adoración de Dios es santa... parte del misterio y milagro del cielo, revelado en la tierra, parte de aquel que no fue creado, mostrándose a sí mismo y su esencia a los creados. Por eso te pido siempre recordar traer lo mejor que tengas... pero nunca perdiendo ese anhelo apasionado e íntegro que quiere a Dios más que a nada en el mundo.\n\nCantar cánticos por entretención espiritual no se asemeja en lo mas mínimo a adoración – tal como los movimientos que hacemos en una alabanza durante el servicio no son actos de adoración del corazón, si tu corazón no está íntimamente involucrado.\n\nYo adoro por muchas razones – pero me encanta pensar en el hecho de que mi Señor estuvo siempre allí en mi pasado, llamándome a Su presencia... cubriendo mi ayer, dándome dignidad en mi hoy, con una vida llena de promesas para el futuro. Jeremías 29 declara, “Pues yo conozco los planes que tengo para ti, planes de prosperidad y no de dolor, planes que te darán un futuro y esperanza”. Vivir en la realidad de Escrituras como estas hacen mi corazón fluir con alabanza y adoración.\n\nDECIDE ser un adorador – cuando sea difícil y cuando sea fácil... con todo tu corazón, con sacrificio, con libertad, con devoción, pasión, convicción y reverencia... en quietud y confianza, con gritos y danzas, con entendimiento revelado – como aquel que conoce a nuestro Dios y sabe cómo estar delante de Él... como aquel que conoce ese lugar secreto... aquel que ha dado su vida como sacrificio vivo – pues esto es santo y agradable a Dios.\n\n\nTraducido por Sergio Peña. sergiopc81@hotmail.com\nTomado de Hillsong Magazine, Issue 23. 2004'