Primera Clase

“Señores pasajeros del vuelo 801 con destino a Panamá por favor abordar por la puerta número uno, por favor damos preferencia a personas con niño y de tercera edad” la gente sale apresurada llega al avión y procede a tomar sus asientos. Alicia una niña de 6 años se sienta en el primer asiento del avión y dice: Mami ven, siéntate aquí, la madre con ternura le dice “no mi amor, esos no son nuestros asientos”, le da la mano y siguen a la clase turista.\n\nLa niña con mucha curiosidad ve las instrucciones de seguridad, luego divisa que a los señores de adelante les proporcionan mantas y almohadas mucho mejor que la de ella, ve que para ellos tienen más variedad en el menú de almuerzo. La niña llena de curiosidad pregunta ¿Mami, por qué a los señores de adelante les dan cosas más bonitas que a nosotros? La madre cariñosamente dice es que ellos son de primera clase, pagaron un poco más para que les traten mejor; Alicia pregunta nuevamente ¿O sea que nosotros no pudimos pagar más? ; Así es, contesta la madre.\n\nLlegan a Panamá y tuvieron que abordar otro avión para llegar a su destino final, en el segundo avión una aeromoza con dificultad sonreía, casi lanzaba los alimentos a las personas, al parecer estaba de mal humor; llega al asiento de Alicia y en forma grotesca pregunta ¿qué va a tomar la niña? Jugo de manzana dice la madre, de pronto la niña saca de su cartera unas monedas que le había dado su padre para dulces, y dice: “ Señorita tome, ¿puede tratarnos mejor?”.\n\nTanto en las aerolíneas como en otros lugares suceden estas cosas; la sociedad nos ha clasificado en clase social alta, media y baja; se ha vuelto “normal” aceptar el trato de acuerdo a ella. Pero no solamente aquí se presentan estos acontecimientos también en el cristianismo ya que involuntariamente nos hemos dejado clasificar de la siguiente manera: los que sirven a Cristo limpiando, abriendo, y cerrando la iglesia son de clase baja, los que están en un “Ministerio” son de clase media y los que predican y tienen algunos ministerios son de primera clase.\n\nEs interesante ver el cambio de actitud de algunos miembros de la iglesia (no estoy hablando de ti) cuando llega algún predicador invitado como los atienden, quieren estar a su lado, le ayudan en todo, pero cuando no es así, ni aún al pastor le prestan mucha atención, peor aún a los hermanos que realizan los “pequeños ministerios”.\n\nCreo que a veces hemos olvidado el sentir que tuvo Cristo en darse por los demás; no escatimó dejar su condición de Rey para ser siervo. “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual siendo en forma de Dios, no escatimó el ser igual Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” (Filipenses 2:5-7)\n'
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