¿Qué Hago Para Responder a sus Dudas?
Los adolescentes y jóvenes están en una etapa en la que buscan descubrir y hallar nuevos modelos, relaciones, estilos de vida, etc. Es común que dejen de sentir mucha atracción por pasar tiempo con sus padres y prefieran divertirse con sus amigos, que busquen adoptar su propia manera de vestirse e incluso que cuestionen algunas de las verdades o los valores que hasta entonces habían aceptado. Si son cristianos, este cuestionamiento también incluye a la iglesia. Surgen preguntas y dudas. Algunos jóvenes en ocasiones me han dicho que la iglesia no responde a estas inquietudes y que solamente -en el mejor de los casos- tratan de afirmar su fe, aunque a veces no la entiendan del todo.\n\n¿Qué debe hacer el líder de jóvenes ante tal situación? Lo que, desgraciadamente, es más común es no permitir que los jóvenes expresen sus dudas o preguntas, o que incluso se rechacen. Pero esta actitud lo único que ocasiona es que muchos de los jóvenes comiencen a apartarse tanto del grupo de jóvenes como de la misma iglesia.\n\nHe estado enfrentando la misma interrogante: ¿Qué hago para responder a sus dudas? Y parte del propósito de este artículo es reflexionar en lo que tanto yo como otros líderes podemos hacer.\n\nMuchas de sus dudas surgen de la batalla entre la fe y el conocimiento científico, entre las propias verdades bíblicas que pueden parecer contradictorias, de otras creencias o grupos religiosos, de la incongruencia entre las palabras y las acciones de otros creyentes, de situaciones en sus vidas, que parecen ser incomprensibles. Por supuesto que todo esto tiene una respuesta de parte de Dios y la mayoría de ellas pueden responderse a través de su Palabra. Podemos organizar un fin de semana (o inclusive toda una semana) tocando uno o más de estos temas. La exposición puede darse a través de conferencias, mesas redondas, paneles, etc. Aunque no es indispensable contar con especialistas en el tema (Doctores en Teología o algo así) es importante que los líderes se preparen anticipadamente, con lecturas de libros, estudios bíblicos y sobre todo con oración.\n\nSi resulta que hay pocos jóvenes interesados o el grupo no es muy grande, podríamos planear una reunión a la semana y discutir sobre estos temas, contando con un tiempo para que todos compartamos alguna inquietud o situación y también para orar.\n\nOtra opción es leer un libro que trate sobre alguno de los temas mencionados o sobre otros que les interese a los jóvenes y tener como un taller de lectura (asegúrate de que si es un libro o novela cristiana, tenga un buen fundamento bíblico).\n\nPara terminar, comparto contigo algo que espero te motive a no dejar de prestar atención en las preguntas de tus jóvenes y deseando que imites esta actitud del apóstol Pablo.\n\n\"...no hemos dejado de orar por ustedes. Pedimos que Dios les haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual, para que vivan de manera digna del Señor, agradándole en todo. Esto implica dar fruto en toda buena obra, crecer en el conocimiento de Dios y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder\"
Colosenses 1:9-11
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