¿Qué hago si estoy comenzando un ministerio juvenil?

¿Te acaban de nombrar responsable del grupo de jóvenes? ¿Has decidido apoyar el ministerio juvenil de tu iglesia o congregación? ¿Cómo y por dónde comenzar?\n\nSi hemos respondido afirmativamente al llamado de servir a Dios, ministrando a los jóvenes, es porque realmente hemos sentido un deseo profundo y el entusiasmo para hacerlo, sin embargo, debemos tomar en cuenta lo importante que es capacitarnos para conocer y entender mejor a los jóvenes. Buscar herramientas que nos ayuden a enfrentar las situaciones difíciles y a responder de la mejor manera a las necesidades de los jóvenes, es algo que debemos tomar muy en cuenta. A continuación te doy algunas sugerencias, si estás comenzando - o quieres mejorar- un ministerio juvenil:\n\n1. Consulta libros, revistas, videos, etc. que contengan información que pueda serte útil para identificar las necesidades de los jóvenes en la actualidad, así como también las características de los jóvenes en general. Esto te ayudará a emplear actividades y métodos de enseñanza a los que ellos respondan más favorablemente.\n\n2. Observa y busca una relación más cercana con el grupo y con cada uno de los jóvenes. Evalúa las características propias de tu grupo: edad, nivel educativo, pasatiempos, etc., esto lo podrás lograr mejor si procuras tener un acercamiento más personal con cada uno de ellos, lo que dará como resultado que los conozcas mejor y ellos se identifiquen contigo.\n\n3. Muestra una actitud de servicio y compromiso con los jóvenes. Cuando recibimos un nombramiento, uno de los errores que más comunes llegamos a cometer, es que pensamos que el liderazgo es una posición de privilegio, a través del cual podemos ordenar y hacer cumplir nuestros planes y deseos. Si los jóvenes reciben un líder así, muy posiblemente le obedecerán, pero seguramente no le tendrán la suficiente confianza como para acercarse y compartir con él sus más profundos sentimientos. Los jóvenes deben ver en ti, a una persona dispuesta a escucharlos, a comprenderlos, a mostrarles un amor incondicional y sincero. Esta debe ser tu prioridad en el ministerio juvenil.\n\n4. Toma en cuenta sus opiniones y sugerencias. Debemos reconocer que a los jóvenes pocas veces se les valoran sus esfuerzos y sobre todo, pocas veces se les toman en cuenta sus opiniones y sugerencias. Tal vez algunos piensan que por su falta de madurez y experiencia en la vida, todavía no tienen mucho que compartir o enseñar. Pero si tú como líder los escuchas te darás cuenta que sus ideas pueden aportar mucho al grupo, además de que será una oportunidad para que ellos se sientan reconocidos y se interesen incluso, en aportar más al ministerio juvenil.\n\n5. Sé ejemplo para ellos. Esto no quiere decir que ocultes tus propias luchas o dificultades. No se trata de que seas el súper líder cristiano, pero sí de que procures que todo lo que enseñes o que dices se respalda con lo que haces. Si, por ejemplo, están desarrollando un estudio sobre la paciencia y uno de ellos no ha dejado de estar hablando y jugando, pídele con toda paciencia y amor que atienda a la lección y háblale también de nuestro compromiso como cristianos de no impacientar o de provocar a los demás, pero si representa una gran lucha para ti ser paciente y te está molestando demasiado su actitud, reconoce tu propia dificultad para ponerla en práctica.\n\nEstas son sólo algunas sugerencias, dentro del ministerio juvenil, debemos implementar muchos recursos porque los jóvenes siempre están buscando cosas nuevas y atractivas, pero en mi opinión y experiencia, estos puntos son fundamentales para todos aquellos que buscan realmente servir a los jóvenes.'
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