Sembrar y Cosechar
No se engañen ustedes: nadie puede burlarse de Dios.\nLo que se siembra, se cosecha. (Galatas 6:7)\n\nIntroducción: Hay un principio bíblico muy importante que encontramos mencionado a través de La Biblia y es el principio de \"sembrar y cosechar\". En el campo de la ciencia este principio es conocido como causa y efecto; y se afirma que toda causa tiene su efecto y todo efecto tiene una causa, esto es evidente. En términos bíblicos Pablo lo expreso en Gálatas 6:7.\n \nDesarrollo: El principio de \"sembrar y cosechar\" puede ser mejor entendido si lo relacionamos con el temor del Señor. ¿Qué es el temor del Señor?: El temor del Señor es sencillamente definido como reconocer que todo el tiempo el Señor ve todo lo que yo hago, escucha todo lo que yo digo, conoce todos mis más íntimos pensamientos y sabe cuales son las motivaciones de mi corazón y que un día le daré cuenta de todo esto. \n\nVivir con el temor del Señor es vivir consciente de esta realidad y aborrecer toda forma de mal. Desafortunadamente nuestra alma, por haber sido entrenada conforme al mundo, nos hace creer que podemos hacer lo que se nos da la gana, siempre y cuando sutilmente podamos ocultar lo malo ante los demás y hacer parecer que todo esta bien. Pero hay malas noticias para esta forma mundana de pensar, Jesús dijo: Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto que no hay de saberse. (Lucas12:2) y en (Números 32:23)... Y sabed que vuestro pecado os alcanzará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. (Galatas 6:8). El sembrar y cosechar, es el ejercicio de nuestra vivencia, y comportamiento diario. Hoy yo cosecho lo que sembré ayer, y mañana cosecharé según lo que siembre hoy. Muchos cristianos creen que con sólo ir a la iglesia y participar de ciertas actividades, es todo lo que se necesita para esperar un mañana mejor, pero se olvidan que la cosecha de mañana depende de la siembra de nuestra vivencia hoy. \n\n¿Cómo sembramos hoy?: Con Nuestro Pensamiento: hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza. (Filipenses 4:8), \n\nCon Nuestras Palabras: No digan malas palabras. Al contrario, digan siempre cosas buenas, que ayuden a los demás a crecer espiritualmente, pues eso es muy necesario (Efesios 4:29), \n\nCon Nuestras Actitudes: Yo, el Señor, que investigo el corazón y conozco a fondo los sentimientos; que doy a cada cual lo que se merece, de acuerdo con sus acciones. (Jeremías 17:10 DHH),\n\nCon Nuestras Acciones. De modo que ustedes los reconocerán por sus acciones (Mateo 7:20 DHH.), Todo pensamiento que permitimos o anidamos en nuestra mente es una semilla que sembramos y con toda seguridad germinará y dará el fruto que nosotros cosechamos. Toda actitud o motivo detrás de toda acción según sea la semilla, nos dará un resultado. Toda acción que hagamos será, junto con las demás cosas que mencionamos, semilla en tierra fértil que nos retribuirá fruto, bueno o malo. Vale la pena hacer un alto y preguntarnos honestamente; ¿Qué clase de semilla es la que estoy sembrando hoy? \n\nConclusión:\n Es tiempo de que usted y yo nos demos cuenta que por astuta que todavía sea nuestra alma, según el mundo, no escaparemos de la mala cosecha si sembramos mal. Permita que su alma se llene de la buena semilla, de la Palabra de Dios para que su siembra sea buena.\n'