Sin Sed en el Desierto
Sabemos que en el desierto el clima es muy extremoso, en el día hace un calor insoportable, y en la noche hace un frío, que cala todo los huesos.\n\nEl clima cambia de la noche a la mañana.\n¿Te gustaría vivir en el desierto?\n\nDéjame decirte que hicimos varias preguntas a la gente que pasaba por donde nos encontrábamos, y las respuestas fueron las siguientes:\n\n1. No estoy acostumbrado para llevar una vida así.\n2. La vida allá es muy extremosa.\n3. Hace mucho calor.\n4. Es el mismo infierno.\n\nY hubieron muchas respuestas, pero las más dichas o que coincidieron más fueron las ya antes mencionadas.\n\nLa verdad es que tendrías que nacer en este tipo de lugar, porque desde chico te acostumbrarías a este cambio brusco de clima.\n\nTe contaré una historia acerca de este tema, creó que te servirá mucho, pues es referente al tema. Se trata sobre el Señor Jesucristo y una mujer de Samaria.\n\nLe era necesario a Jesús pasar por Samaria, y llego a una ciudad llamada: Sicar, cansado Jesús de tanto caminar, se sentó junto a un pozo.\n\nEn ese momento se acercaba a ese pozo una una mujer samaritana para sacar agua agua, y Jesús le dijo: \"Dame de beber\".\n\nLa mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mi de beber, que soy mujer samaritana? (Por que los judíos y samaritanos no se trataban entre sí.\n\nRespondió Jesús y le dijo: \"Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: dame de beber; tu le pedirías, y él te daría agua viva.\"\n\nLa mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?; ¿Acaso tú eres mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebió él, sus hijos y sus ganados?.\n\nRespondió Jesús y le dijo: \"Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna\".\n\nLa mujer le dijo: Señor, dame de esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.\n\nJesús le dijo: \"Ve, llama a tu marido, y ven acá\".\n\nRespondió la mujer y le dijo: No tengo marido.\n\nJesús le dijo:\"Bien has dicho: no tengo marido por que cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.\n\nLe dijo la mujer: Señor me parece que tu eres profeta.\n\nNuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe de adorar.\n\nJesús le dijo: \"Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos...\"\n\nLa mujer le dijo: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.\n\nJesús le dijo: \"Yo soy, el que habla contigo.\"\n\nEsta mujer dejo su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a las personas que estaban por ahí:\n\nVenid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?.\n\nLlegaron estos a donde estaba Cristo, y escucharon sus palabras y creyeron en él por la palabra de la mujer, pues daba testimonio diciendo: Me ha dicho cuanto he hecho.\n\nEntonces vinieron los samaritanos y le rogaron que se quedase con ellos; y el Señor se quedó allí dos días.\n\nMuchos creyeron por la palabra del Señor Jesucristo, y no solamente por la palabra y el testimonio de la mujer samaritana, y decían: Nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo.\n\nAquí podemos ver que la gente no creyó solamente por una persona, sino que experimentaron ese fluir de agua eterna en su interior. Estos ya no tienen sed, Cristo les prometió que de su interior correrían ríos de agua viva y así fué. ¿Quieres experimentar lo mismo?. Solo pidele a Dios que venga a vivir a tu vida, que fluya su Santo Espíritu en ti, para que le puedas dar a otros esta agua viva, y no solo crean por que tu se lo digas, sino por ellos experimenten ese fluir del Espíritu Santo en sus vidas.\n\nPidele perdón de todo corazón, por tu vida pasada, que perdoné esa vida pecaminosa, y el lo hará si se lo pides de todo corazón, pues el ha prometido que: \"Las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas\".\n\nPide y recibirás, pidele la vida eterna y el te la dará.'