Tomando Riesgos en la Fe

Tomando riesgos en la fe (Día 1)\n\n“En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan” Hebreos 11:6.\n\nMuchas veces cuando conversamos con las personas y les preguntamos si creen en Dios nos contestan que si, que creen que él existe; otros simplemente dicen que no creen en él por tanta injusticia que hay en el mundo; otros dicen que sí creen que existe pero está muy ocupado para preocuparse de ellos. Estos conceptos son propios de las personas que realmente no han tenido un encuentro personal con él; pero, ¿Qué sucede con la forma de pensar de los que nos decimos cristianos?\n\nAlgunas veces sin decirlo confesamos con nuestros actos lo que dice la gente que no conoce al Señor . Ya que en ciertos momentos de nuestra vida, nuestra fe es tan escasa que llegamos a pensar que él no es tan fiel como para recompensar a quienes lo buscan, impidiendo así que Dios obre como él desea en nuestra vida, pues nuestro corazón está tan lejos de él como para contemplar su poder. \n\nHoy es un buen momento para analizar si realmente estás creyendo en él; si te has esforzado por buscarlo para decirle y demostrarle que confías en él a pesar de todo; estoy segura que él anhela y se agrada cada día al verte y recibir tu gratitud, confianza y amor. Tanto se agrada que no solamente te bendecirá sino que serás un instrumento útil en sus manos para gloria y honra de su nombre. \n\nOración:\n\nAmado Padre Celestial: Vengo a ti; reconociendo una vez más que a veces mis pensamientos y actos no han permitido que te manifiestes con todo tu poder y magnificencia en mi vida; quiero pedirte perdón si te he lastimado con mi actitud. Reconozco que eres mi Dios y mi Señor; Recibe mi alabanza, gratitud y adoración como ofrenda agradable delante de ti; ayúdame, Oh Padre, a que mi confianza en ti crezca cada día más para gloria de tu nombre, en el nombre de Jesús. Amén.\n\n\n\nTomando riesgos en la fe (Día 2)\n\n“¡Ven acá, que les voy a echar tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo!, David le contestó: Tú vienes contra mí con espada y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, al que has desafiado. Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos; y yo te mataré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel. Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza, La batalla es del Señor, y él los entregará a ustedes en nuestras manos. Metiendo la mano en su bolsa sacó una piedra, y con la honda se la lanzó al filisteo, hiriéndolo en la frente. Con la piedra incrustada entre las cejas, el filisteo cayó de bruces en el suelo. Así fue como David triunfó sobre el filisteo: lo hirió de muerte con una piedra, sin empuñar la espada”. 1 de Samuel 17:44-47,49-50. \n\nAl revisar este pasaje podemos notar la actitud valiente de David; que a pesar de su juventud, al ver al gigante filisteo llamado Goliat, no tuvo temor,. Al contrario las palabras vanas, insultantes y desafiantes de él lo motivaron para ir y enfrentarlo, ya que estaba seguro en quien confiaba, en el Señor Todopoderoso, quien lo había librado muchas veces de sus batallas; tan seguro estaba del poder y protección de Dios, que pregonó delante de todos a su Dios y con tan sólo una honda y una piedra venció al gigante.\n\nEsta porción de la Biblia es definitivamente admirable e inspiradora, la cual nos debe motivar para transformar nuestra fe en una fe arriesgada, valiente y dispuesta a enfrentarse a las dificultades que se nos presenten en nuestra vida terrenal y espiritual por grandes que éstas sean, traigamos a nuestra memoria todas las veces en que nuestro Señor nos ha ayudado, librado y hagamos de las características de la fe de David parte de la nuestra, tomemos su confianza, valentía, decisión y acción para demostrar al mundo que somos hijos del único Dios Creador de Cielo tierra, Jehová de los Ejércitos.\n\nOración:\n\nBendito Padre: Quiero darte las gracias por todas las veces que has librado mis batallas, quiero pedirte que me ayudes a transformar mi fe en una fe valiente para vencer las circunstancias y así poderte dar a conocer con mis palabras y actos, y que todos te puedan ver reflejado en mí, en el nombre de Jesús, Amén. \n\n\nTomando riesgos en la fe (Día 3)\n\n“Por la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe”. Hebreos 11:7.\n\nLa mayoría de nosotros hemos leído la historia de Noé, y si la revisamos a fondo, podemos notar su fe en las palabras y lo encomendado por Dios, a pesar de todo lo absurdo que para algunas personas en su momento les pareció, no es difícil imaginar los comentarios, risas, burlas de las que habrá sido objeto él y su familia, pero aún así, creyó, haciéndose merecedor a ser portador del pacto eterno realizado por Dios con el la tierra y humanidad que hasta el momento tenemos.\n\nEjemplos así, son dignos de seguir para transformar nuestra fe en una fe arriesgada, una fe que a pesar de no tener una aparente lógica ante el mundo, sea capas de vencer toda clase de comentarios y circunstancias para cumplir con la voluntad y propósito de Dios en nuestras vidas, pudiendo llegar a obtener el privilegio de ser portavoces de los planes de Dios, y herederos de las recompensas que se obtienen mediante la fe.\n\nOración:\n\nSeñor Jesús: Hoy vengo a ti, para darte las gracias por ser tan fiel y compasivo, ya que a pesar de mi humanidad tu demuestras tu amor hacia mí; quiero pedirte Señor, que me ayudes a que mi fe sea tan firme y valiente que te complazcas en ella, y me uses para cumplir tus propósitos y ser testimonio de tu poder. Amén.\n\n\nTomando riesgos en la fe (Día 4)\n\n“Cuando acabó de hablar, le dijo a Simón: Lleva la barca hacia aguas más profundas, y echen allí las redes para pescar. Maestro, hemos estado trabajando duro toda la noche y no hemos pescado nada le contestó Simón. Pero como tú me lo mandas, echaré las redes. Así lo hicieron, y recogieron una cantidad tan grande de peces que las redes se les rompían. Entonces llamaron por señas a sus compañeros de la otra barca para que los ayudaran. Ellos se acercaron y llenaron tanto las dos barcas que comenzaron a hundirse. Al ver esto, Simón Pedro cayó de rodillas delante de Jesús y le dijo: ¡Apártate de mí, Señor! ; ¡soy un pecador!”. Lucas 5:4-8.\n\nEn esta parte de la Escritura podemos observar que Pedro, a pesar de haber palpado una “realidad” al no haber obtenido ningún pez durante toda la noche, decide obedecer a Jesús; observando así el milagro, en donde sus resultados fueron mucho más allá de lo que imaginó.\n\nEn tan gratificante ver cómo Dios en su inmensa bondad, se complace en entregarnos sus bendiciones; y producir milagros maravillosos e increíbles solamente movido con nuestra fe y obediencia. Esta inmensa bondad y amor es la que debe inspirarnos para que al igual que Pedro, nuestras vidas sean movidas por esta fe que toma riesgos a pesar de experimentar aparentes derrotas. Recordando siempre que para Dios no hay nada imposible y abre caminos en donde piensas que no existen.\n\nOración:\n\nAmado Jesús: Hoy vengo delante de ti; para agradecerte porque eres el Dios que no conoce la palabra imposible, ya que todo lo puedes, gracias Señor porque a pesar de las situaciones que haya pasado o llegue a pasar, sé que tu siempre tendrás una nueva y mejor senda en mi vida, te alabo y bendigo por tu inmenso poder. Amén.\n\n\nTomando riesgos en la fe (Día 5)\n\n“Al entrar Jesús a Carpenaúm, se le acercó un centurión pidiendo ayuda. Señor, mi siervo está postrado en casa con parálisis, y sufre terriblemente, Iré a sanarlo, respondió Jesús. Señor, no merezco que entres bajo mi techo, Pero basta con que digas una sola palabra, y mi siervo quedará sano. Porque yo mismo soy un hombre sujeto a órdenes superiores, y además tengo soldados bajo mi autoridad. Le digo a uno “Ve” y va, y al otro: “Ven”, y viene. Le digo a mi siervo “Haz esto”, y lo hace. Al oír esto, Jesús se asombró y dijo a quienes lo seguían: Les aseguro que no he encontrado en Israel a nadie que tenga tanta fe. Luego Jesús dijo al centurión: ¡Ve! Todo se hará tal como creíste”. Mateo 8:8-10,13\n\nNo en muchas ocasiones hemos visto en las Escrituras una fe que haya maravillado a Jesús como la de este centurión, una fe que para Cristo no necesitó de muchas explicaciones ya que habló por sí sola; el reconocimiento y seguridad del centurión frente a la autoridad y poder de Jesús para hacer y deshacer las cosas es lo que motivó al Señor para concederle su petición.\n\nQué hermoso sería que cada día Jesús se pudiera maravillar con nuestra fe; pero recuerda que cada día es una oportunidad para ello, es buen momento para tomar de nuestro corazón la fe que tenemos y transformarla en una fe que maraville y deleite a Dios.\n\nOración:\n\nBendito Cristo: Hoy vengo a ti para pedirte perdón ya que reconozco que mi fe no ha sido lo suficientemente agradable delante de ti,. Perdóname Señor, ya que mi forma de creer en ti no ha llegado a maravillarte. Ayúdame Cristo a que mi fe en ti sea inconmovible ante toda situación que enfrente en la vida para así, alegrar tu corazón. Amén.'
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