Tres Puertas
Un joven discípulo dijo a un sabio filósofo: \n- Maestro, un amigo tuyo estuvo hablando mal de ti. \nEspera, le interrumpió el filosofo. \n- ¿Ya hiciste pasar lo que vas a contarme por las tres puertas? \nEl joven preguntó: \n- ¿Tres puestas?, ¿Cuáles tres puertas?\n \n- Sí, las tres puertas: La primera es la verdad ¿Estás seguro que es totalmente cierto lo que vas a decirme? \nEl discípulo respondió: \n- No, lo oí comentar a unos vecinos. \n\n- Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda puerta, la bondad. Lo que quieres decirme ¿Es bueno para alguien? \nEl joven contestó: \n- No, al contrario. \n\n- Y la última puerta es la necesidad ¿Es necesario que yo sepa lo que quieres contarme?. \nEl discípulo aseveró: \n- No, no es estrictamente necesario. \n\n- Entonces dijo el sabio sonriendo: \"Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, mejor será olvidarlo para siempre\". \n\nPor ello tus “PALABRAS DEBEN SER BENDITAS” \nQue tus palabras sean como aguas mansas pero en constante movimiento, que con paciencia se van abriendo camino. Que sean una bendición para los campos áridos, que sean dadoras de vida para todas las plantas que se nutran de tus palabras convertidas en agua. \n\nQue con dulzura se introduzcan en la vida de los sedientos, que necesitan de un trago para seguir viviendo. No te fijes quién se aprovecha de ellas, simplemente fluye. Las palabras pueden ser una poesía, una frase célebre, un consejo, un cuento, una felicitación, una reflexión, incluso hasta un chiste, sin embargo deben seguir un cauce de amor para que llegue a todos.\n \nTus palabras pueden ser también en un momento dado, como las aguas que bajan con fuerza , velocidad y en grandes cantidades, destructivas y mortales, pues a su paso se desbordan y ahogan. Esta diferencia la marcan los sentimientos que nos embargan en el momento que las emitimos. De cada quien depende que nuestras palabras den vida o por el contrario, destruyan y asesinen.\n \nTransformémonos igual que el agua, que cuando nuestras palabras y pensamientos no sean positivos se conviertan en hielo y queden mudas y estáticas. Que cuando sean para compartir, éstas sean líquido que se usa para conservar y crear la vida. \nY que sean vapor, cuando queramos que estas lleguen a las alturas, para que el Buen Dios, las distribuya sabiamente, en forma de lluvia, a todos sin distinción.\n\nBenditas sean todas las palabras de amor que de ti procedan, pues eso demuestra que tu corazón está en buenas manos.'