Unidos por Su Amor

Introducción\n\nEl libro de Los Hechos es un interesante relato de las actividades realizadas por los apóstoles de Jesucristo, dentro de los relatos encontramos la Unidad no sólo del pueblo de Cristo, sino que también de sus discípulos.\n\nContenido\n\nHechos 3.1-8\n\n1Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. 2Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. 3Éste, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. 4Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. 5Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. 6Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. 7Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; 8y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. \n\nSin duda mucho se ha predicado y hablado de estos versículos, sin embargo quiero tratar de enfocarlo a algo que Dios quiere tratar hoy en día en nuestras vidas.\n\nEstos versículos no esta diciendo que Pedro y Juan subían juntos al templo a la oración de las tres de la tarde (hora novena), nos habla de una Unidad de estos dos discípulos, nos habla de que existe una razón que ambos tenían en común, nos habla de un acuerdo, pero ¿qué de raro hay en esto? Hablemos de cada uno por separado para entender un poco más lo que Dios quiere hablarnos.\n\nPedro.- Fue uno de los primeros discípulos en ser llamado, en los cuatro evangelios, y en el libro de Los Hechos notamos su carácter aventado que tenía, él era quien hablaba muchas veces por todos los discípulos, no era tímido, era pescador de profesión, él fue el único en andar sobre el agua, junto con el Maestro, fue quien le confesó como el Cristo, fue quién lo negó, se enojaba con gran facilidad, podremos pues concluir que el carácter de Pedro era fuerte, aventado, impulsivo.\n\nPor otro lado podemos observar la vida de Juan, uno de los hijos de Zebedeo, probablemente el menor, ya que casi siempre mencionan a su hermano primero que a él, su padre tenía una buena economía, pues la Biblia nos relata que su padre tenía jornaleros. Observemos la vida la Juan, sin duda el consentido por su madre, ya que permite que sea ella quien le pida al Maestro que sus hijos tengan un lugar especial en el reino, conocido por muchos como el discípulo amado, sensible, él, que siempre estaba al lado del Maestro, de carácter fuerte, pero a la vez delicado.\n\nEntonces a dónde queremos llegar con esto, las leyes de la humanidad nos dice que si estos dos discípulos en la vida real quisieran ponerse de acuerdo para lograr ciertos propósitos, difícilmente lo hubieran logrado, casi imposible sería que ellos lograran formar una amistad como la vemos expresa en el libro de los Hechos, ¿por qué?, ¿qué era lo que estaba pasando en ellos que los impulsaba a estar juntos a pesar del carácter de los dos?\n\nLa Biblia nos muestra en Hechos 2.2-4, lo siguiente:\n\nDe repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban; 3y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablaran. \n\nAquí está la clave, es que ellos fueron LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO, y el apóstol Pablo nos enseña en Gálatas 5.22-23\n\n22Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. \n\nClaro, lo que ellos tenían que los mantenía Unidos, era el fruto del espíritu, el amor, el gozo, la paz, etc. Entonces Pedro y Juan estaban juntos en amor, estaban dando fruto bueno, el fruto del Espíritu Santo, del cual fueron llenos.\n\nPero es imposible dar algo que no tenemos, tenemos que primero ser llenos del Espíritu, para poder compartir con otros, tenemos que dejar nuestro carácter a un lado para poder amar a otros, tenemos que ser más como Cristo y menos como yo, tenemos que comenzar a destilar Amor, el fruto de su Espíritu.\n\nCuando hagamos esto, entonces podremos ver los milagros que se vieron más adelante en Hechos 3.6, Pedro estaba diciendo: “No tenemos ni plata, ni oro, o dinero alguno, pero hemos recibido al Espíritu, hemos aprendido a morir al yo por causa de Cristo, hemos aprendido a amarnos el uno al otro, hemos sido libres y eso es lo que te damos”.\n\n\nQue Dios te Bendiga'
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