Venciendo La Depresión 1
INTRODUCCIÓN: Todos hemos lidiado con la depresión. Todo el mundo ha experimentado “días negros” y cada uno de nosotros se ha sentido deprimido en varias ocasiones de su vida sin embargo la depresión puede ser rechazada y vencida. La depresión es un problema difícil, pero Dios puede proveer las respuestas necesarias. Comencemos analizando lo que es la depresión.\n\n1. ¿Que es la depresión? Aunque tenemos un vago entendimiento de lo que es la depresión, muchos hemos tenido dificultad para definirla. Depresión viene de la palabra depresivo. Expresado sencillamente, es un sentimiento de ser presionado. Es la condición de sentir abatimiento y pesadumbre en nuestro corazón. Es generalmente un estado de desesperación que da a la persona un sentimiento de desesperanza y está muy unido al desánimo y al desaliento.\n\n2. ¿Quien sufre la depresión? La depresión es tan común y está tan difundida que cualquiera la experimentará en alguna forma en algún punto de su vida. La depresión no conoce límites, condición social, sexo o edad. Ataca a todos por igual, nadie está exento, ninguno es inmune. La depresión aflige al viejo y al joven, al hombre y a la mujer al rico y al pobre, al sano y al enfermo, al bueno y al malo.\nEs considerado como el problema mental y emocional más común que afecta a la humanidad. Se cree que los mayores sufrimientos del hombre se derivan de la depresión más que de cualquier otra enfermedad.\n\n3. ¿Cuales son las señales de la depresión? La depresión se manifiesta de muchas maneras por lo cual los síntomas pueden ser muchos y muy variables. Algunos se detectan en el rostro de inmediato, estos pueden ser: mirada perdida, tristeza, falta de entusiasmo, mirada dura o irritabilidad. Otras veces el rostro puede ocultar la depresión pero ésta se manifiesta en maneras como: pérdida del apetito, insomnio, dificultad para concentrarse, pérdida de interés en el trabajo, las relaciones sexuales o en las actividades cotidianas o en una sensación de cansancio a pesar de no haber hecho nada, fatiga constante o falta de energía. Otras ocasiones puede parecer como una debilidad de carácter, manifestándose en actitudes tales como: pesimismo, inhabilidad para tomar decisiones, un deseo de apartarse, autocrítica, un sentido de inutilidad o mediocridad. Como podemos ver, los síntomas de la depresión son muchos y de diferente índole, por lo tanto las consecuencias o efectos secundarios son muchos y la mayoría de estos son muy destructivos. \n\n4. Hombres y mujeres de Dios, ¿deprimidos? ¡Sí!. Como ya vimos, nadie está excluido de la depresión, y los grandes de la Biblia no son la excepción. A pesar de que la palabra depresión no es mencionada en la Biblia, las Escrituras contienen muchas referencias a este problema, aun, existe un libro entero en la Biblia escrito por el profeta Jeremías, titulado Lamentaciones, donde se expresa un profundo sentimiento de dolor y depresión. Algunos otros ejemplos son:\n1. Moisés. Estando en el desierto con toda la carga del pueblo, se sintió solo y aun pidió a Dios que le diera muerte. Números 11:11-15. \n2. Job. El capitulo tres del libro de Job expresa una profunda depresión causada por sus muchos problemas. \n3. David. El rey David en repetidas ocasiones dijo cosas como: “¿por qué te abates, oh alma mía?” Salmo 43:5. \n\nComo podemos ver aun los hombres de Dios han experimentado depresión y tiempos difíciles. Sin embargo todos ellos han podido salir adelante. ¿La formula? Su relación con Dios. No olvidemos que ellos fueron hombres comunes como cada uno de nosotros, lo que hacía la diferencia era la actitud que tenía ante estas cosas, la disposición hacia que Dios hiciera su voluntad en sus vidas y la relación tan íntima y cercana que tenían con Él. Si ellos pudieron vencer la depresión nosotros también podremos hacerlo. Dios es el mismo ayer hoy y por los siglos (Hebreos 13:8) y si Él les ayudó a ellos también nos ayudará a nosotros, recordemos lo que dice el Salmo 34:19: “Muchas son las angustias del justo, pero el Señor lo librará de todas ellas.”'