Venciendo La Depresión 2
En la primera parte vimos lo que es la depresión y cómo es que ataca tanto a hombres como a mujeres, a chicos y a grandes, a pobres y ricos, a incrĆ©dulos y a creyentes. TambiĆ©n identificamos los sĆntomas o seƱales de la depresión y cómo afectan nuestra vida y la de los que nos rodean. En la segunda parte de este estudio veremos cuales son las causas de la depresión.\n\nĀæQue causa la depresión? Son muchos los factores que contribuyen a la depresión, pero la causa mĆ”s comĆŗn hoy en dĆa es la tensión, comĆŗnmente llamado estrĆ©s. Hoy pareciera que todo el mundo tiene prisa, y esta corriente estĆ” llena de retrasos, reveses, decepciones, tragedias y situaciones que nos presionan. TambiĆ©n hay factores que estĆ”n fuera de nuestro control que nos llevan a la depresión, como lo son: la pĆ©rdida de empleo o de un ser querido, la enfermedad o la falta de buenas oportunidades en la vida. Cuando parece que no tenemos un control real sobre los problemas, nos convertimos en indefensas vĆctimas de las circunstancias. Esta situación nos hace creer que somos incapaces de realizar cualquier cambio para solucionar el problema, porque sentimos que todo esfuerzo es inĆŗtil. Para ese entonces los sentimientos de desesperación y frustración nos estarĆ”n llevando a desear abandonar la batalla porque hemos creĆdo que estamos en un callejón sin salida. Es muy probable que cuando estemos en ese punto ya estemos sumergidos bajo las olas de la depresión.\n Para evitar caer en esta trampa es muy importante saber tratar y enfrentar los problemas de la vida, ya que si no aprendemos a tratar apropiadamente con ellos, estos gradualmente acabarĆ”n con nosotros, nos debilitarĆ”n y crearĆ”n un sentido de creciente depresión.\n\nĀæCual es la raĆz del problema? La raĆz del problema es el pecado. La depresión se convierte en pecado cuando creemos que nuestro problema es mĆ”s grande que Dios. La depresión generalmente es el resultado de no responder a la manera de Dios. Nosotros no siempre somos responsables de las circunstancias que contribuyen a la depresión, pero sĆ somos responsables de manejar nuestros problemas a la manera de Dios.\n\nĀæExiste solución? Ā”SĆ!. El primer paso a la victoria es mirar a Cristo en vez de a nosotros. Esto requiere de abrir nuestro corazón a Dios, solicitar su guĆa y gracia, confesar nuestras faltas y dejarlo a Ć©l actuar. Una de las grandes mentiras de SatanĆ”s es hacernos creer que no existe solución para la depresión que estamos sufriendo, pero los cristianos debemos reconocer que no existen situaciones sin esperanza en Cristo. Lucas 1:37. Aun cuando nuestras circunstancias se vean deprimentes, no debemos dejarnos caer en depresión, Dios comprende nuestro dolor y nos ofrece su ayuda. Mateo 7:7-11.\n\nEntonces Āæcómo debemos responder a la depresión? Como ya lo hemos visto debemos responder a la manera de Dios no a la nuestra. Es verdad que la depresión puede ser una condición complicada, difĆcil para definirla y dura de tratar, pero tambiĆ©n es verdad que no es una condición permanente que dure toda la vida o un problema sin solución. A menudo podemos vencer la depresión siguiendo sencillamente la dirección de Dios. El rey David posiblemente sufrió de mĆ”s depresión que ningĆŗn otro personaje bĆblico. El experimentó grandes abismos de profunda depresión. Los Salmos estĆ”n llenos de ejemplos de sufrimiento (Salmos 42, 43, 69, 88 y 102), pero a pesar de que tuvo muchos ataques de depresión, Ć©l encontró algunas claves importantes que le ayudaron a vencerla. Una de ellas estĆ” en 1ĀŖ Samuel 30:6. Lo importante de esto es darse cuenta que David no se animaba en las circunstancias, sino en el SeƱor. Su fuerte fe, su corazón de adorador y su disposición a hacer la voluntad de Dios, fueron otras de las cosas que le ayudaron a salir adelante en sus tiempos de depresión. \n\nEn la siguiente parte veremos mĆ”s causas de la depresión y la solución.\n'