Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.\"\n-Hebreos 12:1\n\n La dama que vino a ver el cuarto que se había anunciado para rentar, en una de las casas de una tía, no estaba muy segura si la luz era adecuada. Por un momento me sentí confuso pensando que no veía bien, hasta que me di cuenta que tenía anteojos oscuros puestos.\n\n Este incidente me hizo pensar acerca de los distintos tipos de lentes oscuros que nos impiden ver con claridad lo que nos rodea. Hay los lentes oscuros de la duda, el temor y del prejuicio.\n\n Jesús espera de nosotros que nos despojemos de los prejuicios o temores que nos llevan a menospreciar a las personas que nos rodean o que nos limitan para alcanzar los propósitos de Dios para nuestras vidas, llevando a cabo las tareas que Él nos encomendó y siendo testimonio del amor de Jesucristo para con todo el mundo.\n\n'