Volviendo a Caminar
Luis es un joven empresario que ingresó urgentemente al hospital por un accidente de transito, en el cual sus piernas se vieron afectadas y por el momento no puede moverlas pero existe mucha posibilidad de que se recupere si cumple con el tratamiento.\n\nLa rehabilitación ha sido lenta, dolorosa y difícil para Luis pero la ha soportado pues desea con todo su corazón volver a caminar.\n\nUna mañana mientras el doctor lo revisaba le dijo: “ Lo veo mucho mejor y creo que hoy podrá ponerse de pie, lo intentaremos”; estaba lleno de temor; las enfermeras lo prepararon para ingresar a las barras de apoyo; mientras el doctor lo observaba desde el segundo piso. Una vez ahí lo tomaron de los brazos y le dijeron: “al contar tres por favor impúlsese con fuerza, lo ayudaremos a subir”, lo intentó pero su miedo era tan grande que al contar tres no lo hizo, volvieron a insistir pero no lo logró, decidieron suspender la prueba. Al día siguiente lo volvieron a intentar y esta vez llegó hasta la barra pero al dar un paso cayó, lo levantaron y pidió que le ayudaran a caminar, el doctor desde arriba les indicó que no, únicamente lo animaban diciendo “siga adelante usted puede hacerlo”, se cayó nuevamente y no quería volver a las barras, se puso a llorar y con gritos decía: “ No lo puedo hacer, jamás volveré a caminar, ¿ por qué no me ayudan?” El doctor ordenó que lo llevaran a su habitación. \n\nUna vez ahí el doctor fue a verlo y le dijo: “ Luis, debo comunicarle que nuestro trabajo está cumplido, lo hemos preparado para que sus piernas lo sostengan y obedezcan, pero ahora le corresponde a usted hacerlo, si no les ordena a sus piernas moverse jamás volverá a caminar; recuerde todo el esfuerzo realizado haga el último, alégrese pues pronto va a salir de aquí apoyado en sus piernas”.\n\nAl día siguiente Luis realizó la prueba y consiguió caminar, le dieron de alta y cada día se recupera satisfactoriamente.\n\nSi analizamos esta historia vemos la contradicción que existe entre el anhelo, esfuerzo y actos de Luis, pero en nuestra vida espiritual algunas veces actuamos de esta manera.\n\nCuando llegamos a los pies de Cristo cada día nuestra vida es transformada y preparada para vivirla junto a él, pero a pesar de que nuestro Padre ve que estamos preparados y nos pide que actuemos nos negamos ya sea por miedo, extremada dependencia, desanimo etc.\n\nNo sé si en este momento estás atravesando alguna prueba, pero quiero animarte a seguir adelante, a que no fijes tu mirada en las circunstancias a tu alrededor sino en lo que obtendrás al superarla pues la recompensa es eterna y la felicidad incomparable, ten ánimo, esfuérzate, porque debo decirte que tienes que pasar por diversas pruebas para que tu fe sea pulida y aprobada, hazlo, no temas, recuerda que tienes las herramientas necesarias, que son la fortaleza y mano de Jesús, acude a él, pídele que te ayude a realizar tu parte porque recuerda, él ya ha hecho la suya.\n\n“ El oro, aunque perecedero, se acrisola al fuego. Así también la fe de ustedes, que vale mucho más que el oro, al ser acrisolada por las pruebas demostrará que es digna de aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo se revele” 1 Pedro 1:7.'